regalos
En Rosario llovía. Volvía a mi casa después de una salida, toda acurrucada contra mi campera salteando charcos y puteando al cielo!
Enfrentado, venías vos.
"Te presto mi campera", aventuraste a decirme sin siquiera conocerme.
Yo solté una sonrisa y te volviste loco.
"Esa sonrisa me encanta", dijiste emocionado.
Y así como así, nos perdimos entre los demás extraños que caminaban.
Hoy llueve también, ¿podés cruzarte otra vez en mi vida?
sábado, noviembre 27, 2010
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impulsos
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Firulete
- .
- porque mi vida es pura paradoja… parezco llevarme el mundo por delante, y aunque a veces lo haga, por dentro soy bastante diferente. No me enrosco por nada, y soy muy impulsiva; si lo siento y lo digo, es así, sale y se forma un firulete. Pero en algunos casos, me quedo pensando, como tildada, me enfrento a mis dudas, a mis miedos y me descubro no tan yo. - Igual no te confundás, soy una mujer como muchas y como pocas!
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me parece que...